Tornados y granizo dejan 17 muertos en el sur y medio oeste de EEUU

Una serie de tornados y tormentas de granizo azotaron durante la noche del viernes varios estados del sur y medio oeste de Estados Unidos, dejando un saldo trágico de al menos 17 muertos y 29 heridos. Los estados más afectados fueron Misuri, Arkansas y Texas, donde las autoridades continúan evaluando los daños materiales y no descartan que el número de víctimas aumente en las próximas horas.
En Misuri, el condado de Wayne fue el más golpeado, con seis fallecidos confirmados. Le siguen Ozark, con tres muertos, y los condados de Wayne y Jefferson, con una víctima mortal cada uno. La Policía de Patrullas de Autopista del estado informó a través de la red social X sobre los enormes daños en la zona, que incluyen árboles y cables eléctricos caídos, así como edificios comerciales y residenciales severamente afectados.
En Arkansas, tres personas perdieron la vida debido a las tormentas, que se concentraron principalmente en el condado de Independence, al norte del estado. La División de Gestión de Emergencias de Arkansas (ADEM) también reportó 29 heridos y advirtió sobre la posibilidad de más víctimas a medida que avanzan las labores de rescate.
Texas no escapó a la furia de la naturaleza. Tres personas fallecieron en accidentes de tráfico provocados por las condiciones climáticas extremas. Dos de las muertes ocurrieron en colisiones en el condado de Parmer, mientras que la tercera se registró en la interestatal 40 del condado de Gray, según informó la sargento Cindy Barkley a la cadena CNN.
Las consecuencias de estas tormentas han sido devastadoras. Casi 270.000 hogares y negocios se encuentran sin electricidad, y las autoridades advierten que las condiciones climáticas adversas continuarán durante las próximas horas. El Servicio Meteorológico Nacional de EEUU ha pronosticado más tornados, ráfagas de viento de gran intensidad y granizo de gran tamaño, lo que complica las labores de rescate y recuperación.
Ante la magnitud de la crisis, la gobernadora de Arkansas, Sarah Huckabee Sanders, declaró el estado de emergencia este sábado. La medida, que estará vigente hasta el 29 de marzo, busca agilizar la respuesta gubernamental y facilitar la llegada de recursos a las zonas afectadas.
Mientras tanto, los equipos de emergencia trabajan sin descanso para asistir a las víctimas y evaluar los daños. Las imágenes que circulan en redes sociales muestran comunidades enteras devastadas, con casas destrozadas y calles cubiertas de escombros. La solidaridad no se ha hecho esperar, y vecinos de áreas menos afectadas ya han comenzado a organizar donaciones y refugios temporales para los damnificados.
Este evento climático extremo es un recordatorio más de la fuerza impredecible de la naturaleza y la importancia de estar preparados ante desastres naturales. Mientras el sur y medio oeste de EEUU intentan recuperarse, las miradas están puestas en el cielo, esperando que las próximas horas no traigan más tragedias.