a disponibilidad de viviendas, más allá del costo, se consolida como uno de los principales retos para quienes buscan adquirir un inmueble en la zona metropolitana.
De acuerdo con el Registro de Ofertas de Edificaciones de la Oficina Nacional de Estadística, en su segunda edición de 2025, hay, aproximadamente, 16,408 apartamentos y 68 casas en venta en el territorio.
El documento detalla que en el segmento de 25 millones de pesos o más hay 639 apartamentos y 7 casas en venta, lo que representa el 3.9 %. Entre 15 y 25 millones se ofertan 1,764 apartamentos y 16 casas, equivalente al 10.8 %. En el rango de 8 a 15 millones existen 3,837 apartamentos y 11 casas, un 23.4 %. De 5 a 8 millones hay 2,544 apartamentos y 5 casas, que constituyen el 15.5 %.
En el segmento de 3 a 5 millones se venden 5,585 apartamentos y ninguna casa, con un 33.9 %. Mientras que de 3 millones o menos hay 1,151 apartamentos y 6 casas, lo que representa el 7 %. Además, sin información de precio figuran 888 apartamentos y 23 casas, equivalente al 5.5 %.
CAMBIO EN EL MODELO HABITACIONAL
El estudio evidencia una tendencia sostenida hacia la construcción de apartamentos en detrimento de las casas. La limitación de espacio en la zona metropolitana impulsa el desarrollo de torres como modelo predominante de vivienda.
Karla Alcántara, al referirse al crecimiento vertical del Gran Santo Domingo y los desafíos del cambio climático, afirma que, “en el vibrante, pero vulnerable Gran Santo Domingo, las moles de concreto se elevan como un símbolo de progreso”.
Agrega: “en el pasado van quedando los espacios urbanos residenciales con casas solariegas, jardines, espaciadas una de otra. Con el avance del negocio de la construcción, en donde vivía una familia, hoy viven hasta 40”.
Este cambio plantea interrogantes sobre el impacto a mediano y largo plazo, especialmente por la reducción de áreas verdes en la zona metropolitana.
Asimismo, el aumento de las lluvias y la ocupación de espacios como arroyos, cañadas y humedales incrementan la vulnerabilidad ante desastres en estas zonas habitadas.
La transformación urbana también ha desplazado el modelo tradicional de viviendas. Las grandes torres han sustituido a las casas que anteriormente definían la estructura urbanística de Santo Domingo.
El documento destaca que la información recopilada constituye un insumo clave para la formulación, monitoreo y evaluación de políticas públicas. También sirve de apoyo para la toma de decisiones del sector privado, organismos internacionales, instituciones académicas y la población.
Además, resalta que la construcción se mantiene como uno de los sectores más dinámicos de la economía nacional, con un impacto significativo en la generación de empleo, la inversión y el desarrollo de infraestructuras.







