El presidente municipal de la Fuerza del Pueblo afirmó que el deterioro de los servicios eléctricos, la falta de agua, los problemas educativos, la inseguridad, el déficit de medicamentos y el deterioro vial obligan al Gobierno a reaccionar ante una situación que, sostuvo, afecta cada vez más la calidad de vida de los santiagueros.
SANTIAGO.– El presidente municipal de la Fuerza del Pueblo (FP) en Santiago, ingeniero Hamlet Otáñez, afirmó que la visita del presidente Luis Abinader a la provincia se produce en momentos en que, a su juicio, la magnitud de los problemas acumulados en servicios esenciales hace que “la crisis de Santiago ya sea inocultable”.
Durante una entrevista en el programa El Cafecito, de Canal 29, Otáñez sostuvo que la provincia enfrenta dificultades simultáneas en electricidad, educación, agua potable, seguridad ciudadana, salud, infraestructura vial y tránsito, por lo que reclamó al Gobierno respuestas concretas y no una agenda limitada a actividades protocolares.
Electricidad: déficit y pérdidas
El dirigente opositor colocó la situación del sector eléctrico entre los principales problemas que afectan a la población.
Señaló que el déficit financiero del sector habría pasado de US$578 millones en 2020 a US$1,659 millones en 2025, mientras las pérdidas de las empresas distribuidoras rondan, según indicó, el 40 % de la energía que ingresa a las redes.
Otáñez sostuvo que esas cifras reflejan un deterioro que termina impactando directamente a hogares, comercios y empresas mediante interrupciones del servicio, deficiencias operativas y presión sobre las finanzas públicas.
Educación: aulas, intoxicaciones y resultados
En materia educativa, cuestionó el desempeño del sistema y afirmó que los resultados de las pruebas PISA reflejan rezagos y estancamiento, especialmente en lectura y matemáticas.
Como expresión de los problemas que enfrenta el sector, citó el caso de decenas de estudiantes de Villa González que resultaron intoxicados tras consumir alimentos del desayuno escolar, así como la situación denunciada de más de 4,000 alumnos de Santiago Oeste afectados por la falta de aulas al inicio del año escolar.
Para Otáñez, ambos casos revelan deficiencias que trascienden la infraestructura y alcanzan áreas esenciales como la calidad de los servicios que reciben los estudiantes.
El agua, otro problema estructural
El presidente municipal de la FP también puso énfasis en las dificultades de abastecimiento de agua potable.
Explicó que, de acuerdo con estudios elaborados por la Secretaría de Agua Potable y Saneamiento de la Fuerza del Pueblo, alrededor de 2.66 millones de hogares dominicanos están conectados a sistemas de agua, pero una parte importante de ellos experimenta prolongadas interrupciones durante el año.
Según Otáñez, los datos analizados por esa organización estiman que los hogares afectados pueden acumular, en promedio, el equivalente a 192 días anuales sin continuidad plena del servicio.
Consideró que la situación exige mayores inversiones, mantenimiento de las redes y una política capaz de garantizar continuidad y calidad en el suministro.
Inseguridad y medicamentos de alto costo
Otáñez calificó además como preocupante la situación de la seguridad ciudadana en Santiago y afirmó que se han producido hechos en los que incluso agentes policiales han sido despojados de sus armas en la vía pública.
También denunció retrasos en la entrega de medicamentos de alto costo a pacientes de escasos recursos.
“Hay ciudadanos que pueden pasar tres, cuatro, cinco y hasta seis meses esperando medicamentos que necesitan para preservar su salud y, en muchos casos, su vida”, expresó.
Sostuvo que garantizar esos tratamientos constituye una responsabilidad directa del Estado y que los retrasos colocan a numerosas familias en una situación de extrema vulnerabilidad.
Calles deterioradas y tránsito congestionado
Otro de los puntos planteados fue el estado de las calles de barrios y urbanizaciones de Santiago.
Otáñez atribuyó el deterioro de la capa de rodadura a la insuficiencia de los programas de asfaltado y mantenimiento vial, una situación que, aseguró, se combina con los graves niveles de congestión que registra actualmente la ciudad.
Afirmó que el deterioro de las vías no solo afecta los vehículos y eleva los costos para los ciudadanos, sino que también complica la movilidad en una ciudad sometida a una creciente presión vehicular.
“Tiene que venir a dar respuestas”
Otáñez vinculó directamente ese conjunto de problemas con la presencia del mandatario en Santiago.
“Por estos problemas y por estas situaciones es que el presidente Abinader se ve obligado a venir a Santiago. La realidad de la provincia ya no puede ocultarse”, sostuvo.
El dirigente de la Fuerza del Pueblo consideró que la visita presidencial debe traducirse en soluciones verificables para electricidad, agua potable, educación, seguridad, salud, asfaltado y movilidad urbana.
Afirmó que Santiago no necesita únicamente anuncios o actos oficiales, sino decisiones capaces de producir resultados perceptibles en la vida cotidiana de sus ciudadanos.
“Lo importante no es simplemente que el presidente venga a Santiago; lo importante es qué soluciones deja después de irse”, concluyó.








