La magistrada federal Lauren Louis evalúa este jueves en Miami si concede la libertad bajo fianza a Andrew y Tristan Tate, quienes permanecen detenidos mientras enfrentan un proceso de extradición al Reino Unido por acusaciones que incluyen violación, agresión y facilitar la trata con fines de explotación sexual. Los hermanos han negado haber cometido delitos.
La audiencia enfrenta las posiciones de la Fiscalía federal estadounidense, que pide mantenerlos bajo custodia por considerar que existe riesgo de fuga y peligro para la comunidad, y de la defensa, que sostiene que la notoriedad internacional de los acusados dificultaría cualquier intento de escapar de las autoridades.
Los fiscales han señalado que en los procesos de extradición internacional existe una fuerte presunción a favor de la detención. Entre los elementos citados para sustentar el riesgo de fuga figuran los recursos económicos de los hermanos, sus vínculos internacionales y declaraciones previas de Andrew Tate sobre la posesión de múltiples documentos de identificación.
La defensa rechaza esos argumentos y propone que ambos sean liberados bajo condiciones estrictas, entre ellas el pago de una fianza, la entrega de sus pasaportes y el monitoreo electrónico de su ubicación. Sus abogados sostienen, además, que los hermanos han cumplido anteriormente con las medidas judiciales impuestas durante los procesos que enfrentan en Rumania.








