SANTO DOMINGO – El expresidente de la Junta Central Electoral (JCE), Roberto Rosario Márquez, se mantiene como una figura de peso en el tablero político de la República Dominicana, demostrando que la revocación de su visado estadounidense hace una década no frenó sus aspiraciones ni su influencia pública. El hoy alto dirigente del partido Fuerza del Pueblo (FP) ha enfocado su discurso en la soberanía nacional y el fortalecimiento de la estructura opositora, dejando el incidente diplomático en el pasado.
El debate en torno a los motivos reales de aquella medida del Departamento de Estado ha vuelto a generar interés en los círculos políticos tras revelaciones detalladas sobre los roces institucionales que marcaron el final de su gestión en el órgano comicial.
Críticas al gobierno dominicano
Desde entonces, el dirigente político ha defendido que la medida estuvo vinculada a posiciones asumidas durante su gestión frente al tema migratorio y el registro civil dominicano. En entrevistas posteriores afirmó que no existe expediente judicial ni acusación de corrupción en su contra relacionada con el caso.







