La alta carga impositiva que tienen que pagar las empresas (sobre todo cuando son micro, pequeñas o medianas) sigue siendo un reto permanente para los dueños de negocios, en un contexto de regulaciones cambiantes que incide directamente sobre sus operaciones.
Este es uno de los costos más apremiantes para los negocios, sobre todo en sus primeros años de vida, cuando aún dependen de financiamiento y tasas bancarias asequibles para poder crecer, aseguran desde la Cámara de Comercio y Producción de Santo Domingo (CCPSD), un gremio que brinda acompañamiento y capacitación permanente para apoyar al desarrollo del ecosistema empresarial en el país.
«El tema de la carga tributaria siempre sale como uno de los factores principales que afecta la competitividad«, observó su vicepresidente ejecutivo, Fantino Polanco.
Las reformas aprobadas recientemente desde el Congreso Nacional (como la realizada al Código Penal o a la Ley de Residuos Sólidos), y las que aún se discuten (vinculadas al Código de Trabajo o a la Ley de Seguridad Social) también preocupan a los dueños de negocios, puntualizó el ejecutivo.
Si bien estos cambios buscan actualizar las normas vigentes, fortalecer su cumplimiento y asegurar su sostenibilidad, se trata de políticas públicas que ocurren en paralelo con los avances tecnológicoscon los que también deben de estar los empresarios al día para poder echar hacia adelante sus proyectos.








