Catalina Giraldo, una psicóloga colombiana de 33 años que padecía trastornos psiquiátricos, dejó un emotivo mensaje de serenidad pocas horas antes de someterse a un procedimiento de eutanasia el pasado 9 de julio, tras no conseguir autorización para acceder a la asistencia médica al suicidio.
En declaraciones concedidas a Noticias Caracol, la joven aseguró que, por primera vez en mucho tiempo, sentía paz al saber que su sufrimiento tendría un final.
«Me siento muy tranquila. Hace muchos años no experimentaba esta tranquilidad. Saber que el dolor no se prolongará indefinidamente me quita un peso enorme», expresó.
Según informó la organización DescLAB, que acompañó su caso, Giraldo optó por la eutanasia después de que su entidad de salud rechazara tramitar su solicitud de asistencia médica al suicidio, argumentando que ese procedimiento aún carece de reglamentación por parte del Ministerio de Salud.
La bogotana convivía con un diagnóstico de trastorno depresivo mayor, trastorno límite de la personalidad y trastorno de ansiedad. Durante cerca de una década recibió numerosos tratamientos, incluidos más de 40 esquemas farmacológicos, terapia electroconvulsiva, infusiones de ketamina y varias hospitalizaciones psiquiátricas, sin obtener una mejoría duradera.
Catalina explicó que su primera elección no era la eutanasia, sino la asistencia médica al suicidio, ya que consideraba que ese mecanismo respetaba mejor su autonomía para decidir sobre el final de su vida. Sin embargo, las dificultades legales y administrativas terminaron llevándola a aceptar la eutanasia como única alternativa.








