La muerte de un preso político bajo custodia del Estado venezolano ha provocado fuertes reacciones dentro y fuera de Venezuela, aumentando las críticas contra el sistema penitenciario y las violaciones a los derechos humanos en el país.
El fallecido fue identificado como Víctor Hugo Quero, quien permanecía detenido desde principios de 2025. Familiares y organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaron que durante meses desconocieron su paradero y aseguraron que estuvo recluido en condiciones irregulares antes de ser trasladado a un centro de salud, donde finalmente murió.
La Plataforma Unitaria Democrática, dirigentes opositores y diversas ONG calificaron el hecho como un nuevo caso de abuso contra presos políticos, exigiendo una investigación independiente para esclarecer las circunstancias de la muerte y determinar posibles responsabilidades.
La dirigente opositora María Corina Machado acusó al régimen venezolano de mantener prácticas represivas y denunció que existe impunidad dentro del sistema carcelario. Mientras tanto, organismos internacionales y activistas han reiterado sus llamados para mejorar las condiciones de detención y garantizar el respeto a los derechos fundamentales de los reclusos.
El caso ha generado una nueva ola de indignación en sectores políticos y sociales, especialmente entre familiares de detenidos que continúan denunciando desapariciones temporales, falta de información oficial y presuntas torturas dentro de centros penitenciarios venezolanos.
EFE








