Opinión

El Game of Thrones dominicano.

Danilo Medina y Leonel Fernández vivieron un verdadero drama político, lo que podríamos denominar: -una batalla en paralelo por el poder- protagonizando una especie de “Game of Thrones” dominicano, la costosa serie de televisión de la cadena HBO.

Ambos, libraron una feroz batalla para tener el control del Trono de Hierro (PLD) y gobernar los siete reinos que conforman al territorio del continente ficticio poniente.

Pero, en su oscuro corazón, y después de haber ganado el premio Nobel de la ingratitud, Danilo Medina -corroído hasta los tuétanos por la envidia- levantó su mano de hierro cubierta en terciopelo, para forzar la salida de Leonel del PLD, y bajó hasta el fondo del abismo para tratar de imponer su candidato.

Con su dedo índice designó un monigote que no podía coordinar una sola frase a la vez, una marioneta: carente de funciones cognitivas y redes neuronales, quienfue refrendado por los nuevos inquisidores del siglo 21: -El comité político-.

La ambición y el cinismo -inagotables- como olas del mar, le nublaron la razón al pichón de dictador, que intentóimponer untítere candidato;lo rodeó de unos modernos timadores «bandidos por naturaleza» que además de sercortesanos de la intriga,y profesionales aduladores,eran chantajistas de la política, con la única finalidad de que aplaudieran y auparan al mequetrefe designado.

¡Pero, la traición paga un alto precio! Siempre ha sido así. La vileza y la insidia de Danilo lo colocó en el último círculo del infierno, fue absorbido por su terquedad hacia un hoyo negro, quedó como Sansón -sin fuerzas- prisionero en el cielo de sus emociones, como un libro de una sola página con índice, prólogo y conclusión. Los códigos del destino le eran opuestos, al igual que las señales impostergables del nuevo rumbo.

La salida deLeonel dejó como un cangrejo sin patas, al viejo partido, y a su militancia llena de congoja y desconsuelo. Esto hizo que se cumpliera la profecía de Euclides Gutiérrez:“en el país no cabían dos PRD”, al parecer, el viejo dinosaurio escupió para arriba.El pueblo dominicano se montó en el expreso de la nueva conciencia y rompió el silencio de sus gargantas gritando por las cuatro esquinas: ¡Se van! ¡ya se van! Y les aplicó la alquimia del cambio con el voto popular.

 

FUENTE: http://loultimodigital.com

Editorial

admin@enews360.com

Redacción RD es un portal de noticias en línea o periodico en linea con fuente de contenidos técnicos y digitales para nuestra audiencia en Republica Dominicana y el mundo. Puede comunicarse con nosotros por correo electrónico o por teléfono.

GPC 2